Tres buenas noticias, un cartel y un vídeo.
Hoy ha sido un buen día, de esos en que se alinean las cosas y van aterrizando como los aviones de John Cusack en “Fuera de Control”. No tengo reflexiones sesudas que hacer ¿Para qué, si lo que traigo son buenas noticias? A saber:
1.
He terminado de dar forma al dossier del Programa Profesional de Diseño de Interacción. Me ha costado muchísimo por las cosas que quería contar, que no eran pocas, pero me siento muy satisfecho. El dossier es un reflejo de todo lo que tengo en la cabeza para el programa y la sensación de que todo encaje es maravillosa. Este es el cartel:
Lo más probable es que mañana lo hagamos público: lo mandaré a la gente que lleva tiempo interesada en el Programa Vostok (este programa es su sucesor), después lo anunciaremos por twitter y lo colgaremos en la web. Tras eso ya podré empezar a entrevistarme con candidatos, que este año van a ser muchísimos.
2.
La otra cosa que ha salido bien es que por fin ha acabado la obra en mi casa de Madrid. Ha implicado dos semanas y dos días de incomodidad, polvo y hasta una cajonera danesa perforada, pero el resultado es muy bueno. Cosas de vivir con una arquitecta.
3.
Por último, lo mejorcito, lo que me tiene emocionado y asustado; no, qué digo... ¡Aterrorizado! es que ya tenemos —si nada se tuerce, que no se tuerza, por favor, que no se tuerza— espacio para el Instituto. 400m2 en la caye Goya de Madrid con esta pintaza:
Decía “emocionado” por las muchas cosas que podremos hacer en un espacio así: desde las clases a charlas, la biblioteca, los grupos de estudio, quizás hasta algún concierto y muchas muchas ideas que tenemos y que me da cosa contar por esa superstición absurda que pueda hacer que no se cumplan. Y decía aterrorizado porque nos va a costar un PASTIZAL...
Pero esto o lo hacemos bien o no lo hacemos. ¿No?