Sábados
La gente llegará y la recibiremos con música. Ya hemos encargado los altavoces: uno potente para el salón Morente, otro para la biblioteca, para el hall y para la sala Bauhaus. Sonará música de la que anima y eleva a la vez, de esa que te predispone a lo bueno. Si tuviese que elegir, diría que The Big Ship de Brian Eno. Prueba a escucharla ahora, si no la conoces. Luego me dices qué te parece.
La luz... La luz será diferente: no entrará por la biblioteca como por las tardes, sino por el patio y de ahí a la cocina y el hall. El castaño del jardín interior lucirá bonito, especialmente ahora que se acerca el otoño. Hoy me he fijado y las hojas ya empiezan a enrojecerse desde dentro. Te diría que el castaño es el árbol que encaja mejor el otoño. Además, magnífica sombra y fruto limpio. Siempre me pareció un árbol muy noble.
Vendrán más despiertos, alguno con resaca, claro. Traerán menos sensación de final de semana y más de inicio de descanso. Apuesto a que la predisposición a aprender y compartir será diferente.
A primera hora la cafetera no parará. Quizás tengamos que comprar otra, aunque bueno, hace poco llegó una Moka (sí, la típica italiana, sólo que esta va con una base eléctrica); la vi ayer y aún estaba sin estrenar. Café, agua bien fresquita, fruta y galletas. Quizás bizcocho, si encontramos un buen obrador cercano donde lo hagan natural y denso.
Creo que sincronizaremos los descansos de cada grupo, para que así se mezclen los participantes de unos programas y otros. Podríamos hacerlo con alguna canción que sonase a la vez en todas las salas. Un poco como la campana del colegio, pero más suave y evocador ¿Cuál sería para ti esa canción perfecta?
Y después, a la una, cuando falte una hora para salir y las clases estén en su mejor momento, justo cuando la gente está más participativa, serviremos una copita de vino blanco de Cádiz… O quizás un vermú, por qué no. Eso y unas almendritas marconas, algunos taquitos de queso rico o unas aceitunas.
Habrá a quien esto le parezca excesivo. Y yo les respondo: somos mediterráneos. Todo lo importante lo celebramos con comida y bebida. Además, a quien te concede una mañana de sábado, tras una semana entera de trabajo, lo mínimo que puedes hacer es darle toda tu hospitalidad.
Así serán los programas de los sábados en el Instituto.