Nos miran extrañados desde fuera de la pecera
Esto es un asunto serio y cada vez lo tengo más claro: necesitamos hablar mejor. Nuestro sector, el de los productos digitales, vence pero no convence.
¿Te imaginas lo que podríamos lograr si además de ser capaces de concebir, plasmar y crear productos digitales, fuéramos capaces de explicar, interesar, seducir e involucrar a todos los que nos miran extrañados desde fuera de la pecera?
El lenguaje es una interfaz con muy poco ancho de banda que hay que saber optimizar para contar lo creado. Dedico una parte importante del Programa de Diseño de Interacción a ayudar a los diseñadores a que se expresen mejor, a que sepan usar metáforas, símiles, a que estructuren bien su disertación, que entiendan que no se cuenta igual lo diseñado a un jefe, un cliente, un compañero, un amigo o un familiar. A menudo, sin embargo, siento que aunque se me da bien contar el diseño a otros, me falta capacidad de enseñar esa manera de contar.
El Instituto debe trabajar también ahí. Tenemos que ayudar a quienes crean productos y servicios a contarlo todo mejor.
Me he propuesto empezar por algo sencillo: buscar un buen profesor o profesora de retórica y oratoria para que de clases en el Instituto un par de días a la semana. No se trata de aprender la oratoria de los grandes discursos, sino de mejor capacidad de expresión, de saber hablar con más sustancia, estructura, seguridad y aplomo.
He empezado a buscar y te pido ayuda con ello:¿Conoces a esa persona, a ese profesor ideal?
Nuestro plan es montar un grupo piloto de seis personas dos días a la semana, una hora u hora y media, en un módulo que durase un mes o dos. Ver qué tal resulta, mejorar el curso, adaptarlo a las necesidades de nuestro quehacer y seguir por ahí.
Avísame por favor si sabes de alguien que sea MUY bueno enseñando estas cosas. También si estarías interesado en participar como alumno. No podemos garantizar que el primer grupo salga bien, pero me comprometo a devolver el dinero de quien no se sienta satisfecho si el resultado del piloto no es lo que esperaba.
Tengo pocas certezas respecto a lo que podemos, a lo que seremos como sector. Una de ellas es que llegaremos tan alto como nuestra capacidad de explicar, iluminar y convencer. Hay que elevar ese techo.