Inter pares
Lo más difícil de enseñar a gente de programas directivos es que saben más que yo de muchas cosas. Lo más bonito es que los siento como iguales con los que, más que enseñar, comparto ideas.
He aprendido dos cosas
Acaba de terminar el primer programa de dirección de diseño del Instituto, que además ha sido el primero de España. Las primeras veces que me metía en clase con ellos, sentía inseguridad, una especie de sensación de “les voy a contar esto pero tengo incertidumbres respecto a lo que les diré”. A partir de la tercera o cuarta clase ya había aceptado que esas incertidumbres son parte del temario, que encontrarán más valor en las preguntas que en las respuestas. A los alumnos de iniciación, certezas; a los de dirección, incertidumbres.
Otra de las cosas que he aprendido y entendido es que parte de la oferta de un programa directivo son precisamente los compañeros, pues al ser gente que ya lleva muchas horas de vuelo, las experiencias que aportan al grupo son tan interesantes y reveladoras como lo que pueda contar un profesor. A menudo más. A los alumnos de iniciación, profesores de los que aprender; a los de dirección, compañeros con los que compartir. Y el profesor, un mero primus inter pares.

Una primera edición siempre es una prueba, un a ver qué tal. Y este ha sido un “muy bien”, con errores, torpezas y algún traspiés, pero nada mal para ser una primera experiencia.
La siguiente
Ya estamos aplicando aprendizajes: la siguiente edición del programa de Dirección de Diseño, la que empieza a vuelta del verano, la va a dirigir una sola persona y no tres. Será Rafa Rebolleda, que es un tipo discreto pero con trayectoria, sensato pero con ambición y racional pero con sensibilidad. No es casual que sea quien Ikea ha elegido para dirigir el diseño de la experiencia de cliente sus tiendas y puntos físicos. Poca broma.

Hemos empezado ya a entrevistarnos con alumnos y la cosa pinta muy bien. Además, tengo el impúdico objetivo de parar un par de meses este verano (sí, qué pasa, me lo merezco), así que estamos bonificando las matrículas que se cierren antes de julio (mi mes de descanso nos va a salir por una pasta). Si quieres seguir formándote en diseño y hacerlo hacia el liderazgo y la dirección, dame un silbido. Seamos rápidos y siesteemos este verano sabiendo que todo está encaminado para la vuelta.
Ay junio
Junio es un mes extraño. La cercanía de las vacaciones le da a todo el mundo un sentido de urgencia peculiar. “A ver si nos vemos antes del verano”, como forma de dejarlo todo hecho, a veces con sinceras ganas, otras como tratando de despachar rápido los compromisos que nos pesan y así sentirnos liberados para descansar sin culpa.
Cuando llegan esas fechas me alegro mucho de haber dejado la consultoría y dedicarme a enseñar en el Instituto. Aquí no tengo clientes, sino cómplices intelectuales que comparten nuestros mismos apetitos e intenciones. Que sí, que hay que cumplir objetivos y ser rentables, pero veo eso como consecuencia y no como fin. De hecho, a veces miro a los alumnos y siento una especie de envidia sana. Creo que mi propósito de 2023 va a ser pasar de mal director a buen alumno.
Para Jacobo
Dice Jacobo que llevo mucho sin dar la turra con el refugio. Dejo aquí una foto bonita que nos hizo Jara el otro día en el refugio, por tocarle las narices y porque no todo es Instituto.