Exposición de motivos
Cada nuevo programa que ponemos en marcha se gesta durante muchos meses de conversaciones, consultas, correos y un ejercicio precioso en el que las intuiciones se concretan en personas, ideas, conceptos, compromisos y fechas. El ejercicio más complicado para mi, el que nos demanda más esfuerzo pero a la vez disfrutamos más, es saber contarlo todo en un dossier.
El dossier empieza siempre con una carta de intenciones y termina en un capítulo de concreciones. La carta inicial es parecida a la exposición de motivos de una ley: el por qué demonios nos metemos en este fregado, la explicación de qué nos mueve y cómo pensamos actuar.
Estamos preparando un programa para formar a quienes empiezan en diseño de interacción. Como siempre, sólo doce personas, bien elegidas, con la intención de invertirlo todo en ellos y ellas.
Este es el borrador de la carta que presentará ese programa:
El diseño de interacción, el que proyecta servicios y productos que interactúan con las personas, no ha conocido nunca tanta demanda. Todos los ámbitos de nuestras vidas, de nuestra economía y nuestra sociedad están cambiando y son esos profesionales quienes están moldeando esas nuevas formas de hacer.
Esta alta demanda no es excusa para una preparación superficial, sino la oportunidad para elevar los estándares. No hay mayor responsabilidad que formar a quienes van a influir tanto en nuestras vidas, en darles no sólo un punto de partida, sino el impulso en la dirección que creemos correcta.
Ya hemos ayudado a madurar a muchos muy buenos diseñadores. Ahora el reto es aún más difícil: tenemos que crear el sustrato, dar la luz y el ambiente adecuados para que la buena semilla enraice y crezca fuerte.
El objetivo que nos hemos marcado es sencillo y a la vez muy ambicioso: formar a los mejores doce juniors de diseño de interacción que entren al sector en 2020. Les entrenaremos en la práctica y la destreza, a la vez que en el entendimiento y el estudio; les prepararemos para el diseño digital, mostrándoles la continuidad entre disciplinas; les enseñaremos la realidad de su sector, integrándoles en los cien años de legado de esta profesión que ahora inician.
Todos los directores de programas del Instituto (Dirección de Producto, Diseño de Interacción, Investigación de Usuario, Mensaje y Narrativa…) vamos a estar involucrados en formar a estas doce personas. No veo otra forma de mejorar nuestro diseño que comprometernos todos de cabeza y corazón con los que empiezan, desde el momento en que empiezan.
Gracias por leerlo ¿Le ves sentido? ¿Y momento?